Ya no me quedan más historias, por eso no me queda sino decir la verdad. Mares y silecios nos separan. Segura estoy que mis sueños ya no te alcanzan, y que mi cariño no te convence más, es posible que no sea sincero ¿quén lo juzga tu o yo? Tengo dudas acerca de ti, no confio en tu palabra -acaso tu lo haces en la mía- En tu pecho susurré Pessoa, el libro del desasosiego, y Onetti dejemos hablar al viento pero cuando levantaste mi menton pecho descubrí que no sabías de qué hablaba, y recité de memoria, lo que recorde, como lo recorde pero tus ojos estaban ausentes, ausente el verde de tu mirada, no me reconociste, en tu rostro no estaba mi imagen; así fue como me entere que mi destino era desaparecer.
Lo vi en tus ojos, y antes de terminar la última oración decidí irme, para dejar inconcluso el verso, tal vez volverías por el final. En ese entonces no estaba segura aunque hoy tampoco. Vagué, ya no sé en cuáles caminos, ni en que rumbos, todos eran desconocidos. Oí a un viejo, a miles, decir "cuando yo nací, allá por el cuatrocientos" y te escuchaba a ti, quería escucharte a ti, desde aquella bocina de teléfono, cavernoso, inalcanzable ¿cómo estas? Los oía porque yo también estuve ahí, en los campos de fresas, en el ferrocarril, en las marchas estudiantiles, y ya entonces te quería. Sí, yo te quise cuando nací allá en la revolución, cuando era una adelita, cuando fui carne de cañón; te quise cuando los griegos escribieron sus tragedias, y te quise aún más cuando me di cuenta que eras mi ilusión, mi espera y que estabas hecho de aire, aire enrrarecido, aire pesado para soportar mi cabeza.
Alguien me contó que en una de mis borracheras te llame, yo no lo recuerdo y tampoco me fio mucho de la fuente, me preguntaste por qué, dice que te colgué, me acurruque en una esquina y me dormí repitiendo tu nombre, tres veces, silencio y otras tres. Siempre quisiste hacerme esa pregunta, porque no creías que podría quererte, pero callaste y calle, es por eso que no puedo responderte, me enfurece que lo dudes, años ya han pasado, hacia adelante y hacia atrás, mi cuerpo se hace joven y mi alma sin ti cada vez más vieja, pero no hay porque, la gratuidad no tiene razones, así que sea como tu quieras que sea, sea como tu mandes, sea cuando tu quieras. Pero ya no juegues, desde que sabes donde estoy llega una foto mía cada semana, con eslabones sobre mi piel, con garabatos que no dicen nada.
Lo vi en tus ojos, y antes de terminar la última oración decidí irme, para dejar inconcluso el verso, tal vez volverías por el final. En ese entonces no estaba segura aunque hoy tampoco. Vagué, ya no sé en cuáles caminos, ni en que rumbos, todos eran desconocidos. Oí a un viejo, a miles, decir "cuando yo nací, allá por el cuatrocientos" y te escuchaba a ti, quería escucharte a ti, desde aquella bocina de teléfono, cavernoso, inalcanzable ¿cómo estas? Los oía porque yo también estuve ahí, en los campos de fresas, en el ferrocarril, en las marchas estudiantiles, y ya entonces te quería. Sí, yo te quise cuando nací allá en la revolución, cuando era una adelita, cuando fui carne de cañón; te quise cuando los griegos escribieron sus tragedias, y te quise aún más cuando me di cuenta que eras mi ilusión, mi espera y que estabas hecho de aire, aire enrrarecido, aire pesado para soportar mi cabeza.
Alguien me contó que en una de mis borracheras te llame, yo no lo recuerdo y tampoco me fio mucho de la fuente, me preguntaste por qué, dice que te colgué, me acurruque en una esquina y me dormí repitiendo tu nombre, tres veces, silencio y otras tres. Siempre quisiste hacerme esa pregunta, porque no creías que podría quererte, pero callaste y calle, es por eso que no puedo responderte, me enfurece que lo dudes, años ya han pasado, hacia adelante y hacia atrás, mi cuerpo se hace joven y mi alma sin ti cada vez más vieja, pero no hay porque, la gratuidad no tiene razones, así que sea como tu quieras que sea, sea como tu mandes, sea cuando tu quieras. Pero ya no juegues, desde que sabes donde estoy llega una foto mía cada semana, con eslabones sobre mi piel, con garabatos que no dicen nada.

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